© Filip Van Roe
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Demis Volpi es un coreógrafo y director de ópera argentino y alemán, creador de más de 30 obras aclamadas por un amplio público internacional. El Instituto Goethe lista a Volpi en sus 50 Coreógrafos de Danza Contemporánea en Alemania.

 

Merecedor del Premio Erik Bruhn en 2011 por su pas de deux Little Monsters, del Premio a la Mejor Obra del Año del Círculo de Críticos de Arte de Chile por Spaceman en 2012 y del Premio Futuro de la Danza Alemana en 2014, el coreógrafo fue nominado para el prestigioso Premio Benois de la Danza por su obra Salomé en 2017 y nombrado Joven Artista del Año en la encuesta de críticos de la revista Opernwelt en 2017 tras su exitoso estreno Muerte en Venecia de Benjamin Britten - una coproducción entre la Ópera de Stuttgart, el Ballet de Stuttgart y la Escuela de John Cranko.

Demis Volpi, nacido en Buenos Aires, Argentina, comenzó a bailar con cuatro años de edad y estudió con reconocidos maestros como Wilhelm Burmann, Andrea Candela, Silvia Bazilis, Loipa Araujo y Mario Galizzi, quien sigue siendo su mentor artístico hasta el día de hoy.

 

Tras un año en la Escuela de Danza del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón Volpi fue aceptado en la Escuela Nacional de Ballet de Canadá en Toronto, lo que le permitió finalizar el colegio secundario. De 2002 a 2004 acudió a la Escuela de John Cranko en Stuttgart donde se graduó como Bailarín Aprobado por el Estado Alemán.

 

Inmediatamente fue aceptado como aprendiz al Ballet de Stuttgart y al año siguiente como miembro del cuerpo de baile, donde bailó hasta el 2013. Durante estos años Demis Volpi representó tanto el repertorio clásico de la compañía como el contemporáneo.

 

Paralelamente a su carrera como bailarín, Demis Volpi comenzó su trabajo coreográfico en 2006 y creó cuatro obras en cuatro años consecutivos para los Jóvenes Coreógrafos de la Sociedad Noverre.

 

Volpi fue invitado como coreógrafo al American Ballet Theatre, al Ballett Augsburg, al Badisches Staatsballett y al Ballet de Santiago de Chile antes de crear su primer ballet narrativo - Krabat - para el Ballet de Stuttgart en 2013. Luego del estreno Demis Volpi fue nombrado Coreógrafo Residente del Ballet de Stuttgart, posición que mantuvo hasta el año 2017. Krabat pasó a ser el mayor éxito de taquilla en 20 años.

 

Tras este triunfo con resonancia a nivel mundial Demis Volpi pasó a coreografiar piezas para compañías como el Ballet Nacional del Sodre en Uruguay, DanceWorks Chicago, el Ballett im Revier en Gelsenkirchen, el Ballet Nacional de Letonia, el Ballet de Dortmund y la Escuela Nacional de Ballet de Canadá, donde fue nombrado Artista Invitado Residente en 2014. Ese mismo año Volpi asumió por primera vez la dirección artística de la puesta en escena de una ópera: Fetonte de Niccolò Jommelli estrenada en el Festival de Invierno de Schwetzingen, en Alemania.

 

En marzo de 2015 cabe destacar el estreno de la obra La Historia de un Soldado, basada en la compleja partitura de Stravinsky. En ella el coreógrafo creó el rol de El Demonio para Alicia Amatriain, por el cual la bailarina recibió el premio alemán de teatro más importante, El Fausto, y el premio más prestigioso de danza del mundo, el Premio Benois de la Danza.

 

 

Volpi sigue con el genre de ballett narativo presentando las siguientes obras de gran éxito: El Cascanueces para el Ballet de Flanders y Salomé para el Ballet de Stuttgart y sigue extendiendo sus capacidades con producciones como Muerte en Venecia para la Ópera de Stuttgart, el Ballet de Stuttgart y la Escuela de John Cranko en la que logra borrar los límites entre los géneros teatrales.